Trionychidae
Testudines
Reptilia
La incubación dura entre 56 y 80 días.
Puestas de 9 a 24 huevos.
Las tortugas de caparazón blando de Florida son principalmente carnívoras, y tanto depredadoras como carroñeras. Los alimentos típicos incluyen caracoles, insectos, crustáceos, peces, anfibios, tortugas pequeñas, serpientes y ocasionalmente aves acuáticas.
Se desconoce la esperanza de vida promedio y máxima en estado salvaje Cautiverio: más de 20 años
La tortuga de caparazón blando de Florida carece de caparazón duro y presenta un cuerpo alargado y aplanado, generalmente de color marrón oscuro o verde oliva; no puede depender únicamente de su caparazón para protegerse, aunque esta carcasa más ligera y aerodinámica le aporta otro tipo de ventaja: la velocidad de movimiento. La cabeza es alargada, con la nariz en forma de trompa, lo que le permite respirar fácilmente fuera del agua; sus patas son palmeadas, con membranas interdigitales, lo que las convierte en excelentes nadadoras. Las crías y juveniles tienen una forma similar a la de los adultos, aunque suelen ser más coloridas, con manchas circulares oscuras y bordes amarillos o naranjas brillantes; al llegar a la edad adulta, pierden esos patrones vivos para volverse de un color marrón o verde oliva más uniforme y apagado. Presentan dimorfismo sexual: las hembras superan en tamaño al macho más grande entre tres y cinco veces (las hembras pueden medir hasta 60 cm, mientras que los machos rara vez pasan de los 30 cm).
La determinación del sexo es genética, sin influencia de la temperatura del nido. En época reproductiva, las hembras emergen del agua durante el día para anidar en arena o tierra bien drenada, pero a veces usan nidos de caimán recién construidos. Este hábito de poner sus huevos en los nidos de caimán hace que puedan aprovechar la protección agresiva que la madre caimán brinda a su propio nido contra depredadores. Una vez que la hembra de tortuga de caparazón blando abandona el nido, no hay más inversión parental en los huevos ni en las crías.
Las tortugas de caparazón blando de Florida son casi exclusivamente acuáticas, pero pueden desplazarse con rapidez tanto en el agua como en tierra. Es común verlas tomando el sol sobre troncos, orillas fangosas o entre vegetación flotante. También pasan gran parte del tiempo enterradas en la arena o el lodo blando de sus hábitats, especialmente en invierno, cuando hibernan enterrándose en el sustrato, bajo el agua. Para pasar estos largos periodos sumergidas, son capaces de respirar agua absorbiendo oxígeno por vías extrapulmonares. Son conocidas también por su agresividad extrema y, si se las manipula o se sienten amenazadas, morderán o arañarán cualquier cosa a su alcance con sus afiladas mandíbulas y garras. También puede excretar un almizcle de olor fétido para ahuyentar a los depredadores.
La tortuga de caparazón blando de Florida está clasificado por la UICN como “Preocupación menor” (LC) ya que siguen siendo comunes en muchas partes de su área de distribución, aunque las poblaciones están amenazadas localmente debido a la destrucción del hábitat y la cosecha intensiva.
Los ejemplares cautivos suelen vivir más de 20 años. Se ha informado que un ejemplar del
Smithsonian’s National Zoo (Parque Zoológico Nacional en Wahington D.C.) vivió 36 años y 8 meses.
El nombre específico “ferox” significa feroz”
Existe la posibilidad de que las hembras aniden de 2 a 7 veces en una temporada. Las tortugas de caparazón blando de Florida pueden producir más huevos por año (hasta 225) que cualquier especie de reptil aparte de las tortugas de río sudamericanas, algunas de las tortugas marinas o algunas especies asiáticas de caparazón blando